fbpx

Caso: El emprendedor indeciso

Imagina un niño en una tienda de chuches: vitrina a vitrina cada una le parece más golosa que la anterior. No sabe por cuál decidirse.

Algo así le pasaba al emprendedor del caso de hoy.

Vamos allá.

[TOC]

Situación inicial

Como conté en el Podcast, Gerard había probado de todo y no conseguía sacar a flote ninguno de sus proyectos.

Había intentado negocios de ecommerce, dropshiping, nichos de SEO, inversiones en criptomonedas y NFTs, también a vender servicios de SEO y a ganar dinero jugando al Póker.

Ninguna de sus aventuras había tenido frutos en los 3 años que llevaba intentándolo.

Cuando un proyecto llevaba unos meses de rodaje, Gerard solía fijarse en otra “oportunidad” y eso le hacía abandonar su proyecto principal. Al final todo derivaba en el caos y los negocios sin rendir.

Al hablar con él sus habilidades eran estas:

  • WordPress
  • SEO
  • Conocimiento sobre inversión
  • Conocimiento sobre póker
  • Experiencia en todo los tipos de negocio

Por otra parte, me contó que tenía cierta urgencia ya que si en un año no empezaba a tener ingresos, tendría que buscarse un trabajo. Y para él era un final bastante desagradable y deprimente.

Tampoco contaba con capacidad para invertir, así que debíamos darle bastante al coco. Una vez planteada la situación inicial, Gerard me hizo la pregunta de siempre:

Lluís, ¿Qué hacemos?

Resumen del caso

  • Hace años que lleva montando negocios pero ninguno acaba de cuajar.
  • Ha montado
    • Ecommerce
    • Nichos SEO
    • Plataformas SAAS
    • Criptomonedas
    • Poker
    • NFTs
  • Conocimientos de
    • WordPress
    • SEO
    • Póker
    • Redes sociales
  • Solia cambiar de negocio según la tendencia o donde creía que iba a tener éxito más rápido.
  • Pero luego abandonaba y se ponía con uno nuevo.
  • Intentaba compatibilizarlos pero siempre el nuevo tenía más peso
  • Gran capacidad de esfuerzo.
  • Sin capital para invertir.

Análisis y diagnóstico

Algo que no se puede describir como “habilidad,” pero que es importantísimo, es el entusiasmo que desprende el emprendedor. La pasión no levanta negocios, pero da fuerza para ser constante y eso sí que aumenta las probabilidades.

En el caso de Gerard mi objetivo era cambiar su chip con los negocios y que empezara a verlos no como algo que podía darle dinero, sino como algo creativo donde él poder disfrutar incluso antes de ganarlo.

Es un paso difícil porque todos queremos que nuestro negocio de dinero, pero en este caso él había demostrado que sus prisas le hacían abandonar demasiado pronto el proyecto y que no eran una buena estrategia. Así que yo quería proponerle algo en la dirección contraría.

Me olvidé del DAFO y le hice la siguiente pregunta:

¿De todo lo que has montado o has pensado en montar, cuál es lo único que harías durante 1 año aunque no te diese dinero y tu único criterio fuera tu disfrute?

Fue allí cuando Gerard me dio un gran pedazo de diagnóstico.

– El póker para mi es un juego y me encanta. Me pasaría horas estudiando, pero lo dejé porque pensé que estaba perdiendo el tiempo al no ser un negocio como tal.

Lo teníamos.

Muchas veces cuando tenemos una buena idea delante nos cuesta seguirla por miedo. Dentro de nosotros lo vemos tan claro que tenemos miedo a equivocarnos.

En consultoría lo veo mucho, parece que los emprendedores necesitamos el SÍ de otra persona para lanzarnos con fe hacia lo que creemos. Yo quería darle ese sí.

En el caso de Gerard para mi el diagnóstico quedaba claro: falta de seguridad y convencimiento en sus ideas de negocio.

Vamos a la estrategia.

Estrategia: ¿Un juego hecho negocio?

La base de la estrategia era encontrar una idea que:

  1. Tuviera potencial de dar dinero antes de 1 año.
  2. Fuera atractiva para Gerard como para que fuera constante y eso le llevara a los resultados.

Ahí la idea del póker entró en juego.

Yo no soy experto en póker, pero sé que es algo entrenable y que se puede ganar dinero relativamente pronto si se sigue una buena estrategia.

Por otra parte, sé que mi cliente quería hacer de eso un negocio y no un juego. Sentir que hacía algo que le gustaba, pero a la vez tener algo “serio” que no dependiese tanto de su capacidad de jugar. Vamos, no pisar su pasión con sus necesidades económicas.

Y ahí tuve la idea.

Gerard no iba solo a aprender a jugar a póker y a ganar dinero en partidas. Iba a contar al mundo cómo aprendía y a convertirse en un guía por el camino.

Si alguna vez has intentado aprender póker te habrás visto en un aprieto. Es difícil encontrar en quien confiar y sobretodo, que te explique bien cómo aprender y formarte.

En el caso de Gerard quise hacer algo diferente. Si él empezaba a documentar (como diría Gary Vee) su proceso, podría demostrar cómo se había hecho bueno y entonces su credibilidad crecería a medida que él mejorara sus habilidades.

La idea fue montar un canal de youtube y otro de instagram donde empezar a compartir vídeos cortos sobre sus aprendizajes en el póker. Como alguien que aprende a jugar a basket, él  contaba cómo hacer tus primeros tiros.

Primero las normas, luego las estrategias básicas, luego tips psicológicos para aguantar bien las partidas y también partidas que había tenido para explicar lo que había aprendido de ellas.

Porque ojo, mientras creaba el contenido, él iba formándose y jugando contra otros.

Destinamos una cantidad de dinero tanto a formación como para participar en torneos de póker y así poder ir creando material.

Una pregunta clave cuando se formaba, era ¿cómo puedo hacer de esto que estoy aprendiendo algo más fácil y simple para los que aprendan conmigo?

La idea era poder ganar dinero por dos vías. Primero, como jugador de póker y segundo (cuando fuera bueno) enseñando a otros cómo hacerlo.

De esta forma tendría un negocio mucho más estable y duradero.

Otro detalle es que le insistí en que su contenido fuera auténtico. Que fuera él mismo al grabar y al explicar. Que no se convirtiera en un manual de póker con patas, sino en alguien real que estaba contando cómo iba aprendiendo algo. Ese realismo de la situación era nuestra ventaja competitiva.

Y así fue.

Resultados

Tras un año, Gerard ya estaba ganándose un sueldo solo con el póker. Sus seguidores en redes habían crecido como la espuma y ahora ya tenía dinero para invertir en darle un empujón a sus cuentas.

El progreso era evidente y a la gente le encantaba ver los primeros vídeos para ver su evolución hacia un buen jugador de póker. Ese “documentar” el proceso ha sido clave para que Gerard gane credibilidad.

Como siempre digo: la constancia es clave y para que haya constancia debemos elegir algo donde podamos imprimir nuestro arte. No importa tanto que sea una “oportunidad” como que nosotros y nuestra pasión lo conviertan en una oportunidad sin comillas.

Ojalá te haya servido.
Un abrazo.
Lluís

Deja un comentario