fbpx

Escritos de Marca Personal

Día 25. Pero… Es que soy yo

Si ese argumento les sirve a tus clientes, es que has hecho algo muy bueno.

Piénsalo.

¿Cuántos que hacen lo mismo que tú y más baratos hay por ahí?

Tu marca personal es tu paraguas contra ser barato porque pone la subjetividad como criterio principal. Pero para ser subjetivo tienes que quitarte los obstáculos del camino.

Deja el resultadismo.

Deja el miedo a las críticas a un lado.

Deja la neutralidad para los sosos.

Y entonces, puede que haya una gran oportunidad.

P.D. Y sino la hay de forma inmediata, paciencia. La marca personal es un juego a largo plazo.

Día 24. ¿Cómo creo arte? #2

¿Satisfecho ya antes de publicar? Eso es que vas por buen camino.

El arte no es como un mueble del ikea: con manual de instrucciones y tornillos para montarlo.

Es algo más como plantar un manzano.

Tienes que sembrar una semilla para recoger frutos.

Tienes que regar para que crezca con fuerza. Ser constante.

Tienes que tener fe en que crecerá.

Tienes que ponerle cariño y ganas, sino, dejarás de regar antes de tiempo.

Y luego, debes irte a casa contento por haber regado.

Y algún día, si Dios quiere, empezarás a ver una rama crecer. Y una hoja. Y otra. Cada día más grande.

Y más adelante, si sigues regando, podrás comerte una manzana mientras disfrutas del día a la sombra de tu marca personal.

Día 23. Entonces… ¿Para qué sirve el marketing?

El marketing es como un megáfono.

Puedes usarlo para vitorear a Hitler o para defender a un pueblo de él.

La diferencia está en la intención detrás de ese megáfono, es decir, la razón real de esas acciones.

¿Por qué marketeas esa idea?

¿Por dinero?

¿Por fama?

¿Por atención?

Quizá entonces estás usando el megáfono de forma egoísta y eso ya no es marketing, sino propaganda.

Deberías revisar tu propósito antes de darle voz. Escoge otro. Otro que sea más grande que tú y tus intereses. Que te ponga la piel de gallina y que pueda ponérsela a otros. Un cambio en el mundo.

Me da igual si vendes estropajos, si esos estropajos hacen mejor la vida de alguien. Si crees en ello, tienes el deber moral de hacer algo.

Y entonces, agarrar el megáfono de nuevo.

Día 22. ¿A qué quieres oler cuando llegues a la cima?

Piénsalo.

Todos estamos aquí por una razón. En resumen, para ganarnos la vida.

Lo que nos diferencia aquí son los medios, no los fines.

Me recuerda a Barney de Como conocí a vuestra madre. Todos los tipos del bar quieren ligar, pero muy pocos llegan a los extremos que llega él.

A algunos les da igual mentir y decir que son un astronauta del futuro con tal de cerrar una venta.

Otros fingirán ser alguien que no son, como Barney en la mayoría de sus trucos.

La diferencia es que esto no es una serie y aquí cada uno va dejando un rastro. Un rastro que se llama marca personal.

Quizá la pregunta más repetida en Instagram sea ¿Cómo vendo más? Cuando quizá, y solo quizá debería ser ¿A qué huele mi camino? ¿A qué quiero que huela?

Día 21. ¿Y si no me gusta?

Llevo escritos 5 borradores y ninguno me convence aún… ¿Crees que voy a parar?

Ni de coña.

No soy un robot ni una máquina que vomita textos en masa.

Tampoco me lo exijo, ni muchísimo menos.

Este texto es algo imperfecto, humano y desnudo.

No necesito escribir el mejor del mundo para coger mi teclado de nuevo y ponerme a escribir.

No lo necesites tú tampoco.

Como escuché una vez, esto va de ir lanzando barquitos de papel al mar hasta que uno llega a buen puerto. Si un barquito sale arrugado quizá lo tengo más fácil de identificar, quizá me acuerdo más de él incluso.

Pero aunque salga uno que no me gusta, eso no hará que deje de lanzar oportunidades que lleguen a buen puerto.

Día 20. Que le den a los estudios de mercado

En serio, olvídate. No eres Volkswagen.

Si quieres tener arte en lo que haces no puedes crear en función de una encuesta o de una tendencia. Sino, todos haríamos lo mismo y eso sería aburrido de cojones.

Escúchate más a ti
Crea desde ti
Opina y crea
Pon tu pincelada a la realidad y olvídate por una vez de las estadísticas

George R. R. Martin no hizo una encuesta para crear Canción de Hielo y Fuego. Tampoco pidió a los espectadores si querían más o menos sangre en Juego de Tronos. Pinto su saga y le sudó la opinión de los demás.

Tampoco lo hacen los grupos de música, los artistas y la gente que está en alta demanda. La mejor forma de tener la aprobación de los demás es no necesitarla y no hacer encuestas.

Y si conoces a alguien que lo hace, se acaba de prostituir a lo comercial.
Y lo comercial ya no es arte. Es mercadeo.

Día 19. Tú + Lo que haces = ¿?

Lo que hace latir nuestro corazón es la intersección entre tecnología y arte.

Sí, esa frase es de Steve Jobs.

¿Dónde están ahora los críticos del arte?

No soy fan de Apple, pero es incuestionable el componente artístico de lo que hacen. De algo les habrá servido para ser la compañía más valiosa del mundo.

Lo digo y lo repito: si no queremos ser baratos, debemos ser subjetivos y para ser subjetivos hay que hacer arte.

Medicina y arte.

Café y arte.

Peluches y arte.

Cantar y arte

SEO y arte.

Programación y arte.

Elige lo tuyo y ponle arte.

Día 18. Dale ese capricho a tu creatividad

No esperes el like, ni el aplauso, ni el comentario. Las mejores ideas no vienen tras una palmadita en la espalda. Normalmente alguien las ha criticado antes.

Si tienes una gran idea entre tus manos no esperes que la gente de alrededor la vitoree. No todo el mundo quiere verte cambiar, y si tu idea es buena es muy probable que te cambie.

Cuando se trata de creatividad, el trabajo es interno. Escucha tu intuición, sigue su dictado y acalla la otra voz de tu cabeza que dice que es una mala idea. Dale ese capricho a tu creatividad.

Y luego, lo peor que te puede pasar es que no funcione. Pero tu intuición sabrá, que puede seguir dándote ideas sin que los demás ni tu ego miedoso te apartan del camino.

Porque confiará en ti y la creatividad seguirá de tu lado.

Día 17. El arte no son (solo) cuadros

Estos días he hablado de arte pero no me refiero a ser un Dalí con una Startup.

De lo que hablo es de la mentalidad artística. De dejar de querer pasar desapercibido por puro miedo. De expresar lo que tengas que expresar sin mirar por el retrovisor los comentarios.

El arte tiene una ventaja y es que es incomparable. No podemos comparar a Picasso con Dalí, todo es pura opinión. No podemos comparar Harry Potter con Juego de Tronos. No podemos comparar a Emilia Clarke con Julia Roberts.

Es el mundo de lo subjetivo porque nuestro arte solo lo podemos hacer nosotros.

Y en un mundo tan competido… ¿Acaso no nos interesa ser incomparables?

El arte no va de cuadros, el arte va de poner tu huella única en aquello que haces.

Día 16. Elige bien con quién te acuestas

O tienes que enamorarte del resultado o del proceso. Es difícil que te cases con ambos, siempre habrá uno por encima del otro.

Elige.

Porque si escoges el resultado, es muy probable que acabes mirando atajos por los que surcar hacia los euros.

Pero te aviso, ese camino tiene matorrales y campos llenos de espinas. Puede que avances rápido, puede que llegues al tan ansiado resultado, pero de camino tu marca se puede haber llevado unos buenos arañazos que la hagan irreconocible.

En cambio, si eliges el proceso ya has ganado. Antes de postear, ya has ganado. Antes de que ese cliente diga si o no, ya has ganado. Antes de que opinen de tu trabajo, ya has ganado.

La segunda opción es difícil, requiere de disciplina y de mucha fe. Pero es el mejor camino que conozco.

Elige muy bien con quien te acuestas.

Día 15. ¿Cómo creo arte? #1

Poner arte en tu trabajo es como este texto. Yo no sé como saldrá ni tu tampoco, pero palabra a palabra vamos creando un camino.

El arte no tiene un manual de instrucciones, sino una intuición. Tampoco nace de copias ni de reflejos. Nace de nosotros cuando nos olvidamos del resultado.

El arte no tiene forma ni profesión. Es una actitud con lo que hacemos.

Es voluntad de querer dar algo valioso. Algo que cambie a quien lo vea. Algo que motive, inspire, emocione o incluso cabree al receptor.

El arte es también regalar. Es ese extra que damos. Es ese camarero que da forma a las servilletas. O ese cocinero que se preocupa por el emplatado.

Arte es que el Mac sea bonito y no un trozo de metal más.

Es una pila de manzanas bien colocadas en el supermercado o esa canción que te da tanta fuerza te da en días malos.

Nadie pide arte a nadie. El arte es algo que el artista quiere dar a partir de su forma única de entender el mundo.

Es intención por crear algo digno de ver una y otra, y otra vez.

Día 14. Matías Prats y los chistes

El periodismo siempre ha sido un arte. Pero desde hace unos años se ha vuelto robótico.

Mismas noticas, mismo lenguaje, misma objetividad bañada en partidismo según de donde vengan los euros.

Cuando estandarizamos el trabajo, el valor humano se va al garete y con él, el valor de una profesión. Cuando da igual quien escriba un artículo, lo puede escribir cualquiera. Incluso un bot.

Si cualquier periodista recién salido de la facultad es válido para escribir la noticia, estamos más en el mercado de los robots que en el de las personas.

Hay más periodistas que artículos valiosos por escribir. Normal que se paguen sueldos bajos.

Nos pagan por algo más. Por aportar valor humano a nuestro trabajo. Lo humano no es replicable. Lo humano no lo puede hacer un robot. Lo humano es inolvidable.

Nos pagan por ser humanos.

Nos pagan por ser un poco más como Matías Prats y sus chistes.