Deprecated: ¡La función Elementor\Core\Responsive\Responsive::has_custom_breakpoints ha quedado obsoleta desde la versión 3.2.0! Usa Plugin::$instance->breakpoints->has_custom_breakpoints() en su lugar. in /home/customer/www/marketinginvicto.com/public_html/wp-includes/functions.php on line 5379

Deprecated: ¡La función _register_skins ha quedado obsoleta desde la versión 3.1.0! Usa Elementor\Widget_Base::register_skins() en su lugar. in /home/customer/www/marketinginvicto.com/public_html/wp-includes/functions.php on line 5379
Lección 1: La pregunta imprescindible (You) - Marketing Invicto
Deprecated: ¡La función _register_controls ha quedado obsoleta desde la versión 3.1.0! Usa Elementor\Controls_Stack::register_controls() en su lugar. in /home/customer/www/marketinginvicto.com/public_html/wp-includes/functions.php on line 5379

Deprecated: ¡La función Elementor\Controls_Stack::_register_controls ha quedado obsoleta desde la versión 3.1.0! Usa Elementor\Controls_Stack::register_controls() en su lugar. in /home/customer/www/marketinginvicto.com/public_html/wp-includes/functions.php on line 5379

Lección 1: La pregunta imprescindible (You)

Muy buenas, mi nombre es Lluís Vives y quiero empezar por el principio.

Y el principio nos lleva a la pregunta clave:

¿Para qué sirve una historia?

Jordan B. Peterson, psicólogo best seller y estudioso de las historias antiguas, dijo esto:

Tenemos memoria no para recordar el pasado, sino para no cometer los mismos errores en el futuro. Las historias capturan tu atención porque aprendes a moverte en el mundo.

¿Denso?

Ya sabes, interés & actitud ;).

No es para tanto.

Una historia es una forma atractiva que tenemos para recordar lo importante. Para evitar darnos de morros con las mismas piedras.

Eres un Homo Sapiens, la vida está llena de peligros y hay un tipo en tu tribu que está contando una historia sobre una guerra pasada.

¿Qué haces? Escuchas.

Tus genes te lo piden porque ahí aprendes sobre el mundo.

Quizá jamás has estado en una guerra. O quizá no te acuerdas. O quizá quieres sacar alguna idea para sobrevivir.

Es entonces cuando tus orejas ponen la parabólica y tu subconsciente empieza a tomar apuntes.

Para eso sirve una historia.

Volvamos a la era de Instagram.

La mayoría de historias caen en saco roto porque su lección no interesa al lector.

Es como si te cuento ahora una historia sobre como me lavé los dientes esta mañana. Sino meto algún elemento que conecte con tu interés, jamás me vas a escuchar.

No son lecciones, es paja. Y tu inconsciente preferirá mirar a otro lado.

¿Pero qué pasa si a esa historia la salpicamos de algo que a ti te pueda interesar? Quizá podría decir…

El baño siempre estaba sucio. No tenía tiempo de limpiarlo. Agarraba el cepillo de mala gana y lo agitaba en mi boca como quien limpia las ruedas del coche. Con rabia, pero con la mente lejos de ahí.
Ese último email de mi jefe me había dejado con el culo torcido. No solo no tenía tiempo de limpiar el baño sino que ahora tenía que hacer un cambio gordo en mi vida… Mierda, ya me sangran las encías.

¿Qué acaba de pasar?
Bueno, pues varias cosas.

Acabo de meter, sin que te des cuenta, temas que es inevitable que tu cerebro quiera saber más:

  • Conflicto.
  • Trabajo.
  • Desgana, tristeza.

Si lo cuentas con gracia, tu mente querrá saber qué puede aprender de eso. Por eso escucha. Por eso le interesa la moraleja de esa historia.

Por tanto aquí viene lo gordo: Cuando cuentas una historia debes resaltar los elementos que son más cercanos al interés de tu oyente. Darles color, pintarlos. Porque ahí su atención va a quedarse contigo.

Lo importante NO es la historia, es lo que resaltas de esa historia.

Lo que hace You

Las series son un animal diferente a las historias que podamos usar tú o yo en un mail, en un pitch, en una carta de ventas o en un webinar… pues tienen que ser de interés más general, pero a su vez más punzantes en su temática.

Me explico.

You es la historia de como Joe Goldberg, un tipo con un trastorno afectivo, que le hace ser violento y posesivo con las mujeres de las que se enamora…
Pero narrado desde la perspectiva de él, el “loco”.

Tanto es así que tanto el libro como la serie tienen la voz en off del personaje.

¿Y?

Que eso nos sumerge a ti y a mi en su mente. Y a la vez en un debate moral constante.

¿Es Joe una mala persona? ¿Es malo enamorarse y ser posesivo? ¿El amor lo justifica todo? ¿El amor de Joe es real o es una enfermedad?

El debate es tan punzante que si te das un paseo por Twitter, verás que muchas chicas escriben al actor de Joe para que las “rapte”.

¿Por qué?

Porque al vivir la serie bajo el prisma del zumbado, empatizas con el zumbado. Eso hace que tengas dudas sobre tu propio criterio y por tanto interés en saber cuál es la conclusión.

¿Es Joe un cabrón enfermo?

¿O solo un tío enfermo que necesita ayuda?

Tu inconsciente quiere saber la moraleja. Quiere saber qué es lo correcto. Quiere la puta lección de esa historia.

Por eso la sigue capítulo tras capítulo. En unos pensará que está demasiado loco y en otros le dará pena. Esa es la prueba viva: una historia sirve para entender cómo funciona el mundo.

Y un lector no puede evitar interesarse por eso.

No puede.

Sus genes le gritan. Le suplican que aprenda algo.

Esto, salpicado de otros elementos como la curiosidad, el humor, y los giros de guion (que veremos más adelante) convierten tu historia en adictiva.

Y, si entiendes esto, te conviertes en alguien que SABE lo que está haciendo.

Ya no cuentas toda la historia como un papagayo. Cuentas aquellos puntos que enganchan a la gente.

La lección de tu historia es la zanahoria y el lector el burro que la persigue. Así funciona.

You se encarga de que constantemente quieras responder a la pregunta de ¿Joe es bueno?

Esto incluso lo acentúan más rodeándole de algún personaje idiota que aunque no hace las locuras de Joe, te cae peor. Pero recuerda, no le ves con sus ojos, los ves con los de Joe.

De hecho, ahora, con el fin de la temporada 3… Joe se acerca más a un villano que a alguien bueno. Pero seguro, que en cualquier momento, puede girar y volverse ese enfermo “admirable” que enganchará al espectador… O definitivamente un villano, dando paso al fin de la historia.

Y quiero saberlo.

Cómo aplicarlo tú

Aterricemos más esto.

Cuando montes tu historia debes pensar en el aprendizaje que hay detrás. Sobre todo si tu moraleja esconde una lección que apoye tu mensaje y si la historia tiene una temática que engancha.

Pues está claro que si tocas temas “calientes” te vas a asegurar cierta atención. Ya sabes, el conflicto, el drama, el misterio… son géneros del propio cine y de la literatura, que te aseguran el interés inicial por lo menos.

Hay que saber elegir bien el tema de tu historia, pues te pone en buen camino desde el inicio.

Pero es amigo mío, amiga mía, es trabajo de Stephen King & Breaking Bad en la lección 2, la de mañana.

Ahí veremos cómo elegir bien la historia que cuentas y que sea de interés del que te escucha.

Hasta entonces,
Un abrazo.
Lluís Vives